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martes, 23 de agosto de 2011

Eventumi: Los hijos de Radixeptus ~ Capítulo II (parte IX)


Capítulo 2

Parte IX
Relatado por Roli




– Sí, sí. Te até una soga, y estás atada a mi–  Respondí lo antes que pude.
Acababa de saltar por la compuerta, con el paracaídas. Y había logrado atar al cuerpo de Luu a mí cuerpo con una cuerda, de modo tal que al caer la traería conmigo. Según mis sospechas ella era víctima de un problema, por lo cual ella debía escuchar mi voz como si simplemente viniera del ambiente. Asimismo, acorde a lo que sospechaba que estaba sucediendo y más allá de la confusión, ella me oía aún a través de sus oídos, por lo que decidí colocarle un auricular, a fin de mantenernos comunicados. Tras esto, tomé mi celular, me puse mi manos libres, y me arrojé al vacío.
– Ok ¿Y yo que hago?–  Preguntó Luu, interesada por su estado en “mi realidad”


martes, 8 de marzo de 2011

[INTRODUCCIÓN a EVENTUMI] Tidenopecp


Tidenopecp

Relatado por Luu

La imaginación es tan poderosa como vos quieras que sea. Puede pasar de todo dentro de tu cabeza. Muchas veces hay que esforzarse por conseguir algo. Es fácil imaginarse una escena, pero es complicado hacerla parecer real. Es entonces cuando es necesario crear los detalles.
Hay otros casos, sin embargo, en los que la imaginación vuela rapidísimo, y las cosas van pasando velozmente, y te dejan casi sin tiempo de poder describirlas. Pero sin duda, mis momentos preferidos son los que le doy rienda suelta a mis pensamientos para que hagan lo que quieran. Simplemente los dejo ser. Todo se crea solo, y lo voy descubriendo a medida que lo encuentro. Parece que alguien más lo hubiera pensado por mí.
En uno de esos momentos, en mi cabeza surgió un universo. No tenía nombre, forma, habitantes… nada. Pero de a poco, fue creándose para mí todo el entorno. Era maravilloso. No exisistía el tiempo allí. Si querías verte con alguien, no le decías “nos vemos en una hora”, le decías “nos vemos en el arroyo”, porque hicieras lo que hicieras antes de ir a ese lugar, no importa qué tanto te hubiera llevado esa tarea en el universo que todos conocemos, si simplemente te predisponías a ver a alguien en tal lugar, llegabas y veías llegar a la otra persona, a pesar de que desde que le dijiste que se vieran simplemente caminó hacia allí, y vos, en cambio, primero almorzaste, saliste a nadar, regaste las flores, y diste un concierto en un teatro.
Sin duda, eso es lo que más me gustó de ese lugar. Otra cosa que era genial, eran las cuatro dimensiones. Eso es excesivamente difícil de explicar, así que no voy a consumir espacio innecesariamente. Le hablé a Roli sobre esto, y decidió que debía tener un nombre. Tidenopecp, así se llamó mi universo. Y allá se habla con telepatía, en un idioma que en Rólice(1) se llama Ábstride.
De pronto todo esto que comenzó en mi mente se hizo real, aún no sabemos muy bien cómo. Y desde entonces viajo cada noche hasta ahí. Es mi lugar. Y es perfecto. Hice un mapa, lo mejor que pude en dos dimensiones de la parte de Urville, Tidenopecp en la que vivo. Lamentablemente se pierde muchísima información que sólo es posible en cuatro dimensiones, como los sentimientos. Pero aquí está:



 


(1) Véase “Roliterra”
luu

jueves, 3 de marzo de 2011

Noticias sobre HP y Eventumi.

HARRY POTTER, HARRY POTTER, HARRY POTTER, HARRY POTTER, HARRY POTTER, HARRY POTTER, HARRY POTTER, HARRY POTTER, HARRY POTTER, HARRY POTTER, HARRY POTTER, HARRY POTTER.
¡ME ENCANTA HP!
Resulta que estoy aaaaalgo obsesionada con HP... No sé si lo habían notado. Próximamente (tal vez) les cuente qué estoy haciendo al respecto...
Por ahora, sólo digo que me estoy dedicando a leer y releer los libros, y es por eso que no estoy editado Eventumi (¡perdón!). Cuando termine de leer prometo que vamos a terminar el CAP. 2. Eso lo incluye a Roli, a pesar de que no tenga ni idea de que estoy prometiendo algo por él. Calculo que va a estar de acuerdo porque me está pidiendo que escriba desde hace un tiempo.
luu

martes, 15 de febrero de 2011

Eventumi: Los hijos de Radixeptus ~ Capítulo I (parte VI)


Capítulo I

Parte VI
Relatado por Roli



"James está muerto” Aquellas palabras rebotaban contra las paredes de mi cráneo. Había corrido entre el humo que se filtraba de la cabina, había dejado a Luu atrás. Todo tenía sentido, había razones para hacer todo aquello. Hasta que abrí la puerta.
En ese momento, la humareda se precipito sobre mi cuerpo nuevamente; sin embargo, esta vez le puse el pecho. Al cabo de unos segundos el humo se disipó y descubrió un cuerpo que yacía sobre el suelo alfombrado de azul grisáceo: James.
Su cuerpo estaba en un estado deplorable. Sabíamos que altas dosis de humo por tiempo prolongado podía tener efectos corrosivos en el cuerpo además de la mente, pero esto era demasiado. No voy a ser descriptivo para esta escena, porque no tengo intención de ser morboso, y la sola imagen que vi lo era ya de por si... Y en exceso. En fin, lo dejo librado a su imaginación.
Ahora tenía que encontrar a Luu, de la que no había oído más nada desde hacía minutos... Me di vuelta decidido a buscarla, con el peor de los temores: que la tecnología tidenopenses hubiera fallado. Eso si habría significado que era el fin. El fin de todo universo telepático.
Afortunadamente, de entre las tinieblas, oí su voz:
– Acá estoy. No, no puede estar muerto. Dejame a mi
– No, no. No vengas. Es horrendo. No sabía que altas dosis de contaminación...
– Yes, I must go.
– ...podían hacer esto. Luu, ES DESAGRADABLE.
 – Roli, ¿te acordes el asuntito de mis poderes?– Insistió, aludiendo a su tecnología y su experiencia.
– Parece Destino Final de lo morboso. Mmm, bueno. Ok. – Dije con recelo.
– Genial.
– Vení ¡Cuidado con la mesa!– Venia corriendo y camino a estrellarse con la mesa ratona de cristal y plata para tomar la leche (en Roliterra tomar la leche es como tomar el té, solo que él té no existe. No hay roliense que lo tolere) que tanto amaba. De hecho no sé si se lo dije por protegerla de que se lastime como yo hacía unos minutos, al impactar mi dedo pequeño del pie con ella, o porque sus tacos eran definitivamente mas asesinos que mi pie y mi mesa corría peligro.
– Estoy yendo
– ¡La mesa!
– No, la evadí..
– Ay parecía que no. Es el humo.
– Sí. Listo, here I am. Pero Roli, acá no hay nada
– ¿Cómo que no? No lo ves ahí… Para, ¿DONDE ESTÁ? Estaba acá. – Repentinamente el lugar donde estaba James estaba lleno de humo y su cuerpo aparentemente no estaba más. Existía la posibilidad de que el humo tan solo lo hubiera tapado, pero los nervios me habían hecho olvidarla...
– No… Es que era un holograma. Yo lo apague.
– No, Lu. En Roliterra no existen. Son imposibles– Luu estaba empezando a decir cosas incoherentes
– Si, mira, ¡acá está el aparato!– Luu continuaba desvariando: Había tomado el celular de James alegando que era un generador de hologramas.
– Pero eso es imposible.–  Insistí, la situación comenzaba a preocuparme...
– El tema es ese... me parece que No estamos en Roliterra
– Es verdad: con el tiempo que hace que pasamos el airport y a la velocidad que íbamos debemos estar por…
– ¡Tidenopecp!
– Sabrá Dios dónde. No. – Luu seguía diciendo cualquier cosa, Tidenopecp estaba en otra dirección. Sin embargo ante su acertado comentario, olvide momentáneamente su inminente problema y decidí enfocarme en dónde estábamos.
–No, ya se.
– Íbamos en otra...
– No se puede llegar así.
– Pará... – Pará... ¡estamos en mi mente!– Me interrumpió.
– Dejame asomarme a la ventana. – Lo que decía no tenía sentido.
– Es mi mente. Wiii.
– My God.
– Mirá, ¿ves?
– ¿Cómo mierda llegamos acá? UN MOMENTO– Comencé a considerar la posibilidad de que el que estaba delirando fuera yo, y decidí seguirle el juego.
– Lo controlo todo
– Si estamos en tu mente… HAY HUMO EN TU MENTE.
– Uhh, ¿qué hacemos? Desinfectameeeee… Aaah, ¡qué HDP! ¡no es humo! Son mis pesadillas
– Ahh bien. Pero humo también hay O… ¿El humo son tus pesadillas?
– Son pesadillas de cuando era chiquita. Hace mucho que no tengo. Pero… No las había reconocido.
– ¿Y cómo es posible que se hayan empezado a expandir desde Roliterra?– No podía dejar de encontrar huecos en su discurso.
– Eeh, creo que entiendo todo
– Decime– Dije, denotando facialmente mi confusión.
– La contaminación son las pesadillas de los rolienses... O como se diga.
– Se dice de muchas formas– De hecho de cualquier forma en la que se entienda, está aceptado, pudiendo ser roliense, rolitense, rolites, rolies, roleteo... como sea.
– Bueno, en ese caso. Es bien fácil eliminarlas. Yo sé cómo.  Puedo con mis poderes– No dejaba de aludir a sus "poderes". Si, tenemos capacidades especiales, pero la forma en la que se creía omnipotente me asustaba.
– ¿A ver?– Dije, reacio a creerle.
– Mirá, si cada uno controla su mente. Así. ¿Ves? Todo adentro de esa cajita. Listo. Hay que enseñarles a todos como se hace y listo. – No dejaba de hacer ademanes confusos, hablaba de una caja que no existía, y tenía la vista perdida... Algo raro estaba sucediendo
– Mmm. No sé
– Espero que puedan, si no vamos a tener que poder solos.
– Tengo que confesarte algo...
– ¿Qué? – Esto no huele a pesadillas de rolienses, porque yo soy roliense... Y no se parece a mis pesadillas.
– Entonces deben ser mías ¡¿Cómo llegaron ahí?!– Su negación a caer en la realidad de que lo que estaba pasando era mucho más seria, comenzaba a irritarme.
– Luu ESTO NO SON PESADILLAS– Dije con un tono brusco.
– ¿Qué mierda son?
– Estoy seguro. NO SÉ.
– En mi mente sí, I mean,…
– ¡PERO AHORA HAY UN PROBLEMA MÁS GRANDE!– Interrumpirla me fue necesario, al girar mi cabeza, a través   de la ventana, había vislumbrado lo que, en nuestra situación (ausencia de piloto) podía ser el fin.
– ¿Cuál?
– LUUU NO VES LA MONTAÑAAA ¡NOS VAMOS A CHOCAR!!– Una enorme montaña cubierta de nieve en su cumbre se acercaba peligrosamente a nosotros. Debo admitir que por un momento, me alegro: la presencia de esa montaña tal vez la hiciera comprender la dimensión de la realidad. El hecho de que eso no era su mente y su omnipotencia era producto de su imaginación.
Efímera fue, sin embargo, mi ilusión:
–Nah, tranqui... No es real, es mi mente, don't forget it.
– Para vos no lo será...–  Su risa, su despreocupación, conformaban un coctel perfecto de desesperación, rabia, ira, confusión y miedo– ...pero para mí sí.
– Pero creeme...
– Porque las cosas son más concretas– No sabía ya como hacerla entrar en razón.
– Confiá en mí. Puedo hacer que deje de ser...
– Luu, no es sólo tu mente… Mi mente está en la tuya. Pero sigue teniendo poder…– Mis palabras no tenian coherencia ni sentido algunos, pero eran un vano intento por meterme en su juego, en su delirio, y explicarle que estaba desorientada.
No obstante, más tarde me enteraría de que lo que acaecía era terrible... y misteriosamente macabro...

                                 


Roli

sábado, 12 de febrero de 2011

Eventumi: Los hijos de Radixeptus ~ Capítulo I (parte V)

Capítulo I

Parte V
Relatado por Luu


¿Un repaso? Acabábamos de pasarnos del aeropuerto, James no respondía a nuestros llamados, Roli se acercó a la cabina, y vio cómo la contaminación avanzaba hacia adentro del avión. Hablábamos casi sin escucharnos entre nosotros, decíamos cosas, y luego pensábamos en lo que había dicho el otro. Pura conmoción.
– Se filtró en el avión. Eso es físicamente imposible.
– Estoy más especializada que vos, dejame a mí. – En realidad, no me refería a la contaminación, sino a la telepatía, y todo lo que tuviera que ver con ella.
– Ok. Pero es imposible. – Era obvio que su cabeza estaba maquinando a toda velocidad, intentando encontrar algún fallo, algún pequeño problema, algún Talón de Aquiles en la estructura del avión, o del programa. Pero al parecer, no encontraba nada.
– Sí, sí es posible. Todo es posible. – Esa es mi filosofía. Además, si pasó es 100% posible, lo “imposible” no sucede.
– Me temo que James debe estar infectado.
– No creo. Esperá.
– Sí, pero… O sea es imposible según el nivel de contaminación que había. Pero…
– No importan las hipótesis ahora.
– Se ve q los científicos Rolienses se confundieron.
– Voy a ver qué pasó.
– Vamos Juntos.
– Ok...
A pesar de todo, esto no me ponía nerviosa. Era como si creyera que todo era un juego, o algo así.
– Con el brawafiltrans.
– Sí, tiene mucho alcance ¿Por dónde es? – Pregunté.
– ¿La cabina?
– Sí
– Es más rápido Llegar por ese atajo, ahí.
– Ok... –Comenzamos a correr por el pasillo, pero noté algo raro – No.
– Donde hay una cortinita de flecos
– Ahí no
– ¿Qué?
– ¡Por ahí no! Hay una onda rara ¿No la sentís? Ah, no.
– No
– Vos no tenés ese coso que tampoco tiene nombre Incorporado. Es tidenopense. Es... raro – Esta clase de tecnología solamente la tenemos nosotros. Sigo pensando que un día deberíamos hacer un intercambio tecnológico, yo quiero un jet privado. Lástima que en Tidenopecp no funcionaría. Otra vez me estoy yendo por las ramas. Perdón, sigo contando lo que pasó.
– Sí, me imaginé.
– No importa, ahí no.
– Ok.
– Vamos, corré. ¡Dale!
– Vamos por el camino largo. Es por el pasillo principal.
– Sí, pero ¡Ya!
– Derecho y al fondo. Es a la izquierda la puerta. Hay unas escaleras, subís y ahí es la cabina.
– Nos siguen. – Eso no me lo dijo ninguno de mis aparatos de tecnología avanzada. Era algo obvio que nos seguían, tal vez por la terrible pestilencia, por el sonido de algo arrastrándose, o porque un espantoso humo negro, muy viscoso y pegajoso venía por nosotros.
– ¿Nos siguen? ¿Dónde? ¿Quiénes? – Ahora él sentía pánico. Yo no, me sentía capaz de poder hacer que se detuviera. Eso fue muy ingenuo de mi parte.
– ¡Tacos de mierda! Y no quienes: Qué. Corré
– ¿Qué?
– Andá vos.
– ¿La contaminación?
– Yo los paro.
– Ok. – Dudó un momento, pero finalmente se dio vuelta y comenzó a correr.
– No hay tiempo.
– Voy yendo. Ay Me trague la mesa. – Gritó en una exhalación.– ¡Ay! Mi dedito chiquito.
– Ah, me doble el pie. Bye tacos. – Una lástima, eran muy lindos.
– Yo no me puedo sacar el dedito chiquito. – Dijo con humor.
– Pero que dedo chiquito ni que ocho cuartos. Dale, corré.
– Guuaaaaaauuu no sabía que podía saltar tan bien. Ya llego. Ay Lu… La sala está llena de humo. No puede ser Encima sabrá dios dónde estamos. Un avión sin piloto ¿Dónde estás? James está muerto…





luu

viernes, 11 de febrero de 2011

Eventumi: Los hijos de Radixeptus ~ Capítulo I (parte IV)

Capítulo I

Parte IV
Relatado por Roli

Luu se veía muy a gusto. El avión parecía fascinarle. Yo, por mi parte había dejado de sentirme sofocado por los nervios, atosigado por las responsabilidades. En su lugar me sentía sumido en un viaje de ensueño.
El avión comenzó a moverse... Deduje que estábamos despegando, por lo que aventure un comentario inocentemente, pero con la oculta y vanidosa intencionalidad de ensalzar mi medio de locomoción:
– Uyy ¿Escuchás los motores?
Luu seguía hundida en sus halagos al avión, pero finalmente respondió mi pregunta...
– Me gustan las velocidades increíbles e.e. No, genial, no se escuchan desde acá...–  E inmediatamente después con una frase hizo lo que mi intención oculta pretendía: –  Este es el mejor avión de la vida.
– ¿Viste e.e? Son especiales.–  Dije, sin ocultar la desmesurada anchura que había tomado mi pecho.
– Sííí.
– Los diseñé yo. No empujan aire, empujan energía pura.
 –  Greeat .
– ¡Uyy, pero esto sí que se siente! ¿Sentís la aceleración? ¡Guaaauuu, qué rápido que va esto! Uuy mirá por la ventana: ni se distinguen las cosas.
– Sí, son colores. ¡Qué liiindo! 



Para ese entonces la velocidad a la que nos desplazábamos era impresionante. Nuestro tiempo ya no era el de los otros.
– Manchas, jaja. Ayy, ya dejamos la tierra. Waa. Qué rápido. Se alejan las manchas.
 – Nice... Bye things! Pará, ¿dónde estamos? ¿Es el espacio, o algo así? Me da miedo el espacio. –  Luu evidentemente había malinterpretado mi comentario, entendiendo por "tierra" al planeta, en vez de al suelo, al cual yo me había referido.
– No, Lu, es sólo aire telepático.–  La tranquilicé.
– Uuf, qué bien. No me gusta el espacio u.u.
– Ajj, naah. Para eso, además, tendríamos que haber usado el transbordador, pero ese recién lo estamos fabricando. Ya llegamos.
–  ¿Posta? Ni cuenta me di. –  Dijo, anonadada.
– Te dije que viajábamos a súper velocidades. Allá abajo. ¿No ves ese campo? Es el Aeropuerto Internacional de Housburgo.
– No veo nada, jajaja. ¿La desbloqueo? ¿Es seguro? ¿O uso un filtro? ¿Qué decís?–  
– Estamos en el avión; no pasa nada.
– Ok... Desbloqueado. Aaaah, igual tengo el coso ese del campo de fuerza, ajaja.
– Jaja, sip. Bloquea cualquier cosa exterior e.e.
– E incluso sin eso el avión tiene su propia protección: Es muy seguro.
– No, digo, para cuando estemos afuera.
– Aah, obvio.
– Lo tengo en OFF al coso. ¿Le ponemos nombre? Porque... como es Tidenopense no tiene, jajaj.
– Eeh, dale. El nombre en Rólice, mmm, debería ser... ¿teleshield?
– Eeh, no... Porque no es sólo un escudo.
– Es verdad.
–  Es mas bien un filtro y tele-trasmisor especializado en ondas cerebrales.
–  Entonces ya sé.
–  ¿Cómo?
–  Brawafiltrans :)
–  Like it e.e
Claro, la pura abstracción de los tidenopenses hacia que no tuvieran palabras... lo cual solía significar un problema de comunicación. Afortunadamente la mayoría de ellos manejaba el Rólice. Sin embargo, había aún palabras sin traducción, más si se trataba de equipos de seguridad nuevos, poco difundidos, o prototipos, como era el caso.
Repentinamente me percate de que hacía tiempo había vislumbrado el aeropuerto debajo de nuestros pies, con sus pistas iluminadas y su verde pasto. Con en característico edificio de 10 pisos hecho de ladrillos rojos y ladrillos de vidrio alternados. Casi podía ver a la gente dentro, corriendo de aquí para allá. Pero ese lugar se encontraba ahora lejos, y nosotros nos habíamos salido del camino. Sentí un calor amargo que me subía por la garganta.  Me lo trague; e intentando sonar casual, le comunique mi duda a mi compañera:
– Che Lu...
– ¿Qué?
 – Nos colgamos hablando.
– Uuh, mal.
– Y no me di cuenta que nos pasamos del aeropuerto... Es raro esto... pero es raro porque James se pasó. Esperá que lo llamo.
– Dale.
Levante el tubo de conexión directa con la cabina. Del otro lado se oía nada más que un silencio seco. Me preocupé, y mi voz dejo entrever algo de nerviosismo a Luu. Ella era la invitada... No debía notarlo. Pero aunque entonces no lo sabía, la aventura que estaba comenzando, que nos depararía a los lugares menos pensados, ya había comenzado.
Y no iba a terminar pronto.
– ¿¿James?? ¿¿JAMES?? No contesta :|–  Grite finalmente.
– JAMEES. –  Luu intento acompañarme.
– Vos quedate acá, voy a la cabina.
– Waaa, hurry.
– Ya vengo...
– Dale
Me levante con las piernas duras cual madera del asiento y salí al pasillo. Faltaba un largo trecho para llegar a la cabina, y el camino se me antojaba frio y húmedo, oscuro... siniestro. Determinado a encontrar a James en el baño y espantar fantasmas de mi mente, comencé a adentrarme en el pasillo.
La primera parte del corredor dio lugar a otro compartimento más cálido e iluminado, y mis temores comenzaron a desplomarse.
Volví a sentirme cómodo en mi avión. Los tapizados en pana y las copas de cristal parecían conferirle un aspecto tan mágico, que el mal parecía a años luz de mi nave.
Finalmente llegué. La puerta estaba cerrada y la cabina se encontraba hundida en el más profundo de los silencios. Podía oír mis latidos, mi respiración, que comenzaba a agitarse nuevamente. Abrí la puerta.
Una humareda comenzó a abarrotarse sobre mí. Sentí que mi corazón se volvía de piedra: nada bueno podía haber pasado, y el destino de mi piloto no era demasiado esperanzador.
Me di a la fuga, corriendo por el pasillo.
– ¡¡Luuuu!! ¡¡¡LUUUU!!!–  Grité desesperadamente, ante la inminente violación a la paradójicamente inviolable seguridad del avión, nuestra única esperanza de no ser infectados era la tecnología más avanzada conocida: la tidenopense.
– ¿Qué?
– ¡PRENDÉ EL BRAWAFILTRANS! ¡YA!
– Listo. ¿Qué pasó?– Su rostro tenía una mezcla de expresiones, sabía que no venía con buenas noticias. Por mi tono, por la velocidad de mis pasos, y porque estoy seguro de que lo presentía. Eso es moneda corriente en ella.
– No sé: Fui a la cabina y ni bien abrí la puerta vi salir humo negro. Es la contaminación.




Roli

jueves, 10 de febrero de 2011

Eventumi: Los hijos de Radixeptus ~ Capítulo I (parte III)


Capítulo I

Parte III
Relatado por Luu

El pequeño restaurante de comida rápida que estaba en el aeropuerto estaba lleno de gente, así que fui directamente a un snack bar, de esos en los que venden papas fritas muy saladas y grasosas en un plato de plástico blanco. Tuve suerte, les quedaba una ensalada. No era un plato gourmet: sólo zanahoria, huevo y tomate, pero tenía hambre y definitivamente no iba a esperar hasta llegar al avión. Me senté en la barra y empecé a comer, pero después recordé que debía apurarme, así que tomé lo que quedaba de mi cena y la llevé conmigo. Desafortunadamente, el lugar estaba abarrotado de personas apuradas que acarreaban grandes maletas con ruedas y carritos con bolsos encima. Así que cuando finalmente logré llegar, era tarde. Vi desde uno de los grandes ventanales cómo despegaba el avión en la pista en la que el nuestra nave debería haber estado.
– Perdón por tardar ¿Pero por qué no abordaste?
– Resultó que o despegábamos ya, o dejábamos pasar a un avión carguero, así que lo dejé pasar y recién te estaba por llamar porque me llamó el piloto que si no abordamos ya, no salimos hasta dentro de media hora. Así que andiamo; ponete los lentes y vamos. – Ok, ahora se había demorado el vuelo gracias a mi. Y ni siquiera había podido terminar de cenar.
– Ok, let's go. –Miré con lástima al paquetito que llevaba en mi mano y lo tiré. 
– Dale, es ahi, en el ascensor. 
– Ok. Argh, se trabó mi taco. Again.
– Ufa, jaja.
– No sale – dije entre dientes, forcejeando.
– Dejalo, hay zapatos en el jet. – Él estaba impaciente por abordar. Y tenía mucho sentido.
– Ahí está.
– Buen, dale, pasá. Luu, él es James; es el piloto.
– Holi. – James me miró y comenzó a reírse. – ¿De qué se ríe?
– Después te digo – Me dijo giñándome el ojo. Eso me dio desconfianza. – Pasá, esta es la sala. Acá simplemente nos relajamos.
– ¡Wiii! ¡Qué linda!
En ese momento sentí que por fin las cosas comenzaban a salir bien. A pesar de que había bloqueado todo lo que tuviera que ver con telepatía, pude notar en seguida que Roli no había presentado la situación tan amenazadora como lo era en realidad. Lo supe en parte porque él es muy transparente, pero por otro lado, creo que fue porque yo ya conocía esa expresión en su cara. Pero estar en el avión me hacía sentir… segura. Todo era precioso. Los asientos estaban dispuestos a lo largo del pasillo, apoyados en las paredes del jet. Eran de color beige. Por las ventanas fijas se veía cómo caía la noche. Estaban empañadas porque afuera hacía bastante frío. Un frío precioso, sólo faltaba una linda tormenta para que el tiempo estuviera perfecto. Una alfombra blanca con estampados que hacían juego con los muebles cubría el suelo. Todo era muy delicado y lujoso allí. Sobre una mesita de madera de nogal había dos copas de cristal con champagne. Ese lugar era como un pequeño salón de fiesta elegante.
– ¿Ves ese mueble con un botón rojo? – Claro que lo había visto.
– Sí, ¿lo puedo tocar? – Siempre me encantaron los botones. De chica quería, al crecer, tener un trabajo que implicara presionar botones. Eso y ser adiestradora de orcas.
– Ajam.
– ¡Sí! No se aprieta... Aah, qué boba... Le saco el plástico primero, ¿no? XD.
– Jaja, obvio.
– Listo... – Vacilé por un instante.
– ¡Tocalo!
– Ay, pero... ¿Qué hace? Me da cosita.
– Está bueno, vas a ver...
– Bueno...
– Charán charán... – Cantó con cara misteriosa.
– ¿Y? No pasa nada. – Roli rió.
– ¿No escuchás el "pip-pip-pip"? Ya, ya casi... ¡Ahí está! Correte, correte, que de ahí sale una mesa.
– Bueno... ¡WOW!
– ¿Te gusta?
– ¡Síí! – Eso era realmente impresionante.
– Está bueno, ¿no?
– Es geniaaal... Pero… ¿qué mierr... es?
– Un CODFPR. – Afirmó, como si eso fuera una respuesta suficiente. Claro, porque todos tenemos CODFPR’s hoy en día.
– Aah, un CODFPR... – Respondí, sarcásticamente.
– O sea, Chill out dance floor play room[1]. – Eso aclaró mis dudas.


– Ahora no nos distraigamos con esto. – ¡Como para no distraerse con semejante tecnología! Con apretar un botón todo eso apareció. Pero bueno, le hice caso.
– Ok.
– Vamos a sentarnos que hay que despegar. Allá, derecho por el pasillo.
–Dale. De eso se encarga James, ¿no?
–¿De despegar? Sí, pero hay que estar sentados. –Mi cuestionamiento la causó gracia. De todas formas, era una pregunta con respuesta obvia.
–Es enorme esto, qué genial... – No podía dejar de mirar a mi alrededor.
– Sí, no sabés lo que me costó. – Dijo haciendo ademanes en el aire. Y susurrando, añadió: –Pensarlo, obvio. – La verdad, se había lucido con ese avión.
–Yo quiero uno así, ¿sabés? Aah, pero yo tengo algo que vos no – anuncié con cara de autosuficiencia.
– ¿What?
– La habitación perfecta. – Eso era un chiste, porque hacía un año había dibujado mi habitación perfecta. Era pura tecnología. Lástima que lo único que tenía de ella era el dibujo.
–Es verdad. – Rió.
–Bueno, let's go. ¿En cuál me siento?
–Vamos, ahí en esos asientos que son bien mullidos. Esos son clase vip.
–Igual, el avión en sí es para VIP. – Para entonces ya estaba muy relajada. Me desplomé en uno de los asientos. Roli hizo lo mismo.
–Bueno, pero al fondo hay un sector de pasajeros comunes, pero buen, sabés que para llegar al fondo… está lejos.
–¿En un avión presidencial? ¿Para qué?
–Sip, y no sé la verdad, pero lo ideé por las dudas que hubiera necesidad.
–Ah, está bien.
–Buen, dale, abróchate, que para ir a Roliterra tenemos que viajar a velocidades increíbles.
–Listo.


[1] N.D.A.: Sala destinada al relajamiento y dispersión, que posee una pista de baile.


luu

lunes, 7 de febrero de 2011

Eventumi: Los hijos de Radixeptus ~ Capítulo I (parte II)

Capítulo I

Parte II
Relatado por Roli



Corté con el Ministro a Cargo. A los problemas que ya conocía, él me había agregado otra docena. A veces empiezo a dudar de cuán divertido es ser el presidente de Roliterra. Aunque sí, sé en el fondo que no lo cambiaría por nada.
Mi celular volvió a sonar. Era James, mi piloto, que me avisaba que estábamos en condiciones de despegar.
La casa estaba fría, quieta y en silencio. La PC se había suspendido, por lo que la encendí.
Por suerte el Skype se conectó automáticamente así que en breves segundos estuve comunicado nuevamente.
–Ehm, Lu...– le dije sin haber comprobado que allí se encontrara.
–¿Qué?
–Está todo listo, jojo.– Dije casi eufórico.
Había estado esperando este viaje de hacía largo tiempo... Aunque las circunstancias en las que se estaba dando no eran las más deseadas...
–¡Great! Hurry, 'cause I gotta have dinner in some time.–
–Ya nos vamos: ahora mismo. Pero, Luu, hay algo que tengo que decirte...
–¿Qué? –Su voz se tornó oscura.
–Me dicen que es MUY peligroso usar telepatía sin protección.–
Para este entonces tenía información fresca. La contaminación era muy grave y sumamente contagiosa. La telepatía era su medio de transmisión, su vector. Por lo que si no había sistemas avanzados de protección (encriptacion y seguro de datos), era inminente su prohibición.
–¿Llevo casco? (Uff, basta de chistes malos).
– Jajajaja.
–Ok, no hay problema :) No thelepathy :).
Su humor me agradaba mucho. Era capaz de transportarme y hacerme olvidar los problemas. El asunto, es que olvidarlos era peligroso... muy peligroso.
Encendí el teléfono y abrí la aplicación de Skype en el mismo. Apagué la PC y salí. Casi olvido las llaves del auto de no ser porque estaban junto con las de la puerta.
Al salir, un viento frío golpeó mi cara. Lloviznaba. A lo lejos se oía el rumor de los autos en la autopista. Sentí miedo. Miedo de lo que podía llegar a venir. Pero me decidí a disfrutar ese viaje. La contaminación era grave, pero, al menos yo, como presidente, tenía acceso a métodos de seguridad muy eficaces.
Así que encendí el motor y accedía a la red de telepatotransporte. Dejaba el simple mundo fijo para acceder al universo telepático.
–Bueno, estoy arriba del auto.– le dije a Luu. Comencé a andar cuando vi un auto chocado y a la policía científica.– ¡Uy, Dios! En esta calle telepática hubo un accidente: Parece que alguien infectado se chocó con alguien limpio. Mmm....
Poco a poco me fui acercando a la ubicación de Luu.
–Waa: veo tu mente. ¿Me escuchás llegar?
–Nope..
–Mmm...
–Bloqueé todo :/.
–Perfecto. Buen, Luu, estoy en la puerta. Dale, salí y subite.
–Ok.
Salió de su casa mental y se subió con prisa a mi vehículo.
–Bien, bueno, Lu, ahora agarro la autopista de pensamientos.
–Dale, cuidado... no te mezcles.
–¡UY! ¿VISTE CÓMO PASÓ ESE? Qué enfermo u.u. Casi me choca.
–Mal... Pará, usemos protección de telepatía. Traje mi coso ese que pone un campo de fuerza. ¿Lo usamos?– Había tecnología que sólo los tidenopenses tenían.
–Uy, dale :D.
–It's on :).
–Perfecto... ajaj. En la próxima salida bajo. Listo. ¿Ves el aeropuerto? Está allá derecho.
–No, no traje los anteojos.– Pareció sufrir una repentina histeria.
–Uff...
–Ah, sí, acá están. Jajaj, sí, sí, ahí lo veo.
–A ver si hay lugar para estacionar... Ah no, mejor llevo al auto también a Roliterra.
–Sí, dale :).
–Buen, lo dejo ahí para que me lo metan en el avión. Listo, bajemos.
Luego de pagarle al hombre de la entrada , le di las llaves de mi auto, para que lo llevara hasta mi avión privado. Nos bajamos. La lluvia había parado, pero el frío continuaba.
–¿Sabés qué? Maaala idea traer tacos :S. Me engancho :S.
–Hay que hacer el check in.
–¿Vas vos? No quiero hacer los trámites jajaj.
–Ajaja, es el auto-check in, bobi, con esa máquina que parece un cajero.
–Ah, pero, ¿Eso qué seguridad da con lo de la contaminación?–Luu siempre tan previsora.
–Ninguna, pero es rápido...
–Yo diría que lo hagamos manual. No importa.
–¿Pero no ves la gente que hay? Encima en el manual te analizan la sangre para ver que no estés contaminado y Roliterra es la zona cero de la infección.
–MA–NUAL
–Ok... ok.–Su idea me fastidiaba, pero, sabía que lo que decía tenía mucho sentido.
–¿Qué? ¿Te dan miedo las agujas? Ja
Su pregunta me dio risa. No era miedo, sino apuro. Además de la cuota de placer del viaje, tenía asuntos que resolver. Una larga fila nos esperaba para completar el tramiterío. El aeropuerto estaba lleno de gente que pasaba apurada, ocupada, ensimismada. Su frialdad concordaba con el blanco de la decoración.
Comencé a divagar sobre el viaje, las cosas que íbamos a hacer y me relajé por fin. Sentí que dentro mío algo había cambiado. Estaba contento, ya no preocupado. Fue entocnes cuando me di cuenta de que el tiempo había volado y estábamos a punto de ser atendidos.
–¡WAAA! ¡Qué cola más larga! Yo te dije... Suerte que sólo hay una persona adelante ya. Ayy, ahí pasó. El próximo que se desocupe, nos toca a noi. –Exclamé.
Luu sonrió ampliamente, para luego avisarme:
–Me voy a comprar algo para comer, vos adelantate, llego justo para el despegue, ¿sí?
–Ok.
–¿Te traigo algo?
–Yo me voy adelantando. No,no, el jet tiene suit y servicio de camarera.
–Ah, ok. Vuelvo despues :)
Y se fue con paso decidido hacia un quisco, el ruido de sus tacos rompía la monotonía del lugar. Le daban vida.



Roli

jueves, 20 de enero de 2011

Novedades de Eventumi

Lectores, ¡la reedición del primer capítulo de Eventumi está lista!La entrada anterior es la primera parte, relatada por mí. La próxima entrega estará relatada por Roli. No se lo pierdan por nada del mundo. De cualquier forma, hasta que no hayamos subido todas las partes del capítulo no sustituiremos los links de los botones de la pestaña Historias. Clic acá para acceder directamente.

luu

Eventumi: Los hijos de Radixeptus ~ Capítulo I (parte I)


Capítulo I

Parte I
Relatado por Luu

Desde hacía mucho estábamos planeando el viaje a Roliterra, su mundo. Yo había ido sólo un par de veces. Pero como… una especie de embajadora. No teníamos una embajada allí para entonces. Esta vez iba como invitada de honor del presidente. Eso suena bien, ¿no? De todas formas, ¿qué sentido tenía que me invitaran especialmente?
Estábamos chateando por Skype, esperando a que su piloto lo llamara para que él pasara a buscarme, y pudiéramos ir al aeropuerto cuando desde su celular comenzó a sonar “Here comes the rain again”. Se alejó mientras hablaba, y cuando regresó tenía una mueca de fastidio y sorpresa dibujada en la cara.
– Ya corté. Era mi piloto. – Su expresión no había cambiado.
– Qué rápido hiciste.
– Lu, hay problemitas en el aeropuerto, parece que hubo un incidente con un avión.
Próximamente mejores fotos

martes, 18 de enero de 2011

¡Eventumi!

Muy pronto vamos a estar subiendo el primer capítulo de Eventumi, que está COMPLETAMENTE renovado. Ya estamos listos para decir que es lo que hemos estado haciendo: Una reedición, dando origen a un nuevo género literario, que aún no tiene nombre. Es como el narrativo, pero en este caso la parte protagonista la tiene el diálogo.
Bueno, no voy a dar más adelantos, van a tener que esperar a leer.
Have fun,
luu

viernes, 17 de diciembre de 2010

Eventumi: Los hijos de Radixeptus - Yendo a Roliterra (Parte XV)


Tranquila LUUU, era alguien que chocó allá afuera.
Ah, menos mal. Pero igual, tengo miedo. Estoy muy paranoica.
Ahora vamos a mi casa y termino de hablar unos temas y después hacemos la reunión. Voy a avisar por sms que se pospone.
Bueno...
Listo. Buen, ya casi llegamos. Escuchame, yo estaré media hora haciendo averiguaciones y nos vamos. Así que si tenés hambre, sueño, ganas de ver tele, o lo que sea, aprovechá. Listo, bajá, dale.
Bueno… Pero no, yo me quedo con vos. Quiero saber todo.
Ok. Vení, es ahí. Atrás de ese arbusto hay un pozo.  Y sí, hay que meterse por ahí. Pero yo primero porque tiene que reconocer mis huellas. Y agarrame porque si no nos estamos dando la mano el pozo te interpreta como intrusa y se cierra
con vos adentro.


miércoles, 15 de diciembre de 2010

Eventumi: Los hijos de Radixeptus - Yendo a Roliterra (Parte XIV)

     

    [Ruido en la sala]
    Vamos, dale
    Qué rompes estos periodistas
    Dejá a los periodistas, solo quieren saber y saber. Pero no van a poder contra tus guardaespaldas.
    Ajaja, no. Aunque cualquier cosa lo contrato tito Speranza.
    JAJAJA.
    Buen, vamos al auto que hay que hablar en esta reunión.
    Dale.
    Ay, qué lindo sentarse.
    Ni que hubieras estado parado por mucho tiempo, jajajaja.
    Sí que lo estuve. ¿Vos te creés que mientras hablabas vos, porque retrocedí un paso, me senté? Es de mala educación hacer eso en un acto público.
    No, pero fueron 5 minutos.
    Ja ja ja, sí, claro. Pero enterate que mientras vos te bañabas, maquillabas, etcé...
    [RIIING]
    Uhh. Dejame que atienda. ¿Hola? Ahh, hola. Si si, decime. ¡¿QUÉ?! ¡¿Cómo pasó eso?! Pero está muy lejos de acá como para que haya llegado. No. Acá hay algo raro. Bueno, manteneme al tanto. Por suerte tengo a la persona indicada para decirle al lado mío. Dale… Dale, dale. Si, si. Vos encargate y manteneme al tanto. Dale. Chau.
    ¿Qué pasa?

    martes, 14 de diciembre de 2010

    Eventumi: Los hijos de Radixeptus - Yendo a Roliterra (Parte XIII)


    [Una hora mas tarde, en el comedor]
    Hola. Perdón por lo de antes, es que me irrito si me despiertan. Bah, o si me hablan mucho al despertar.
    Ahh, jaja. Eh, bueno, ¿lista para comer lo que no comés desde hace un día y medio?
    Siiiiiiiiiiiiiiiiii, y muuuucho más.
    Mirta nos preparo comida. Es mi sirvienta de esta casa. Bah, todas mis amas de llave se llaman Mirta.
    Que divina Mirta, JAJAJAJA, que poco original que sos.
    Jaja, es que si no me olvidaba tantos nombres. Buen, dale, comé unas tostadas
    unas frutas, fiambre, un café, jugo de naranja, cereal, sándwiches, medialunas. ¡Lo que quieras!
    Quiero limón y queso… Jajajajaja.
    Buen, MIRTAAA, ¿le traes queso y limón a Luu?
    Dale comé rápido que a las 9 y media es la reunión. Comé, te preparás, te vestís te bañás, te emperifollás. Total, acá tenés ropa, maquillaje y sirvientas que te visiten, te peinan y maquillan. Ahh,  y te dicen que sos linda flaca y que todo lo que te pones te queda bien.
    Aaw, que divinas. Igual, prefiero maquillarme y cambiarme sola. Y ni me peino, no tengo pelo casi, jajajajaja.
    Bueno, dale.
    Ahí tenés el queso. Yo me voy a hablar un rato por teléfono.
    Mentira, ya está en mi panza.
    Jaja, mierda que comes rápido. Yo me voy a hablar con el ministro ese, el que me llamó antes de salir. Siempre me olvido de qué era ministro. Jaja, o sea, me olvido el nombre del cargo. Basura burocrática…